domingo, mayo 17, 2009

Excluidos on-line, segregados of-line




Desde principios de año trabajo con la comunidad de Mission (San Francisco) en el MAPP (Mission Arts & Performing Projects). Mi proposito es hacer un registro digital de los partipantes, un sistema online que TODOS los participantes puedan usar para organizar sus eventos y mantenerse informados. La experiencia de trabajar con tantos artistas de orígenes diferentes para construir una comunidad online (que ya existe ofline) ha sido interesante, pero difícil. Muchos de ellos han cancelado sus cuentas en las redes sociales por temores de diversa índole. Otros apenas verifican sus cuentas una vez a la semana. Muchos no tienen email, porque el nivel de pobreza es alto (a pesar del glamour que pueda haber en el hecho de ser artista).

Fue por eso que me uní a NuestraVoz, para tener las herramientas para educar esta comunidad excluida, de la cual formé parte una vez. La gente está dispuesta a recibir educación sobre Internet, como me han manifestado en las reuniones que hemos mantenido. De hecho, lo piden a gritos, pero DENTRO DE SU COMUNIDAD. Esa fue la condición que me impusieron. Yo intenté atraerlos a los cursos que dictábamos en español en la Universidad de San Francisco y me miraron con cara de incredulidad (el solo hecho de dar sus nombres es un problema). Tampoco quieren el dinero del gobierno (temen perder sus libertades a cambio), así que toca organizar algo sencillo en apariencia (o burocracia), fácil de usar.

Esto sucede en el corazón de la bahía de San Francisco, famosa por su prospera industria tecnológica (Sillicon Valley) y la alta penetración de Wi-Fi (conexión inalámbrica), muchas veces gratis. ¿Pero de que le sirve a un inmigrante o a un miembro de una minoría (étnica, económica, etc) tener Wi-Fi cuando no hay computadoras desde donde conectarse?*


He explorado el modelo educativo que Global Voice aplicó en los barrios de Colombia (HIPERBARRIO) y me parece adecuado, pero se necesita el apoyo de alguna institución o un mínimo capital. Soy nueva en las glamorosas arenas movedizas de las Non Profit. Tampoco Global Voice prestan el servicio de su plataforma para dentro de los Estados Unidos, así que me toca "tomar de inspiración" algún código libre como el de las Voces Inmigrantes (algo engorroso con mi nula experiencia en programación). Lo que tengo claro es que tiene que ser una plataforma que use teléfonos móbiles.

Ya veremos. Un largo camino por recorrer. Lo importante es que no estoy sola :)

P.D.:


Eso me recuerda una fabulosa iniciativa que ocurre (o ocurrían) en mi país de origen: los Infocentros. Los infocentros son salas de computadoras con conexión gratis a Internet y propósitos educativos situadas en barrios populosos o marginados. Fueron fundados hace casi una década, pero ahora se encuentran en peligro por un golpe de timón del gobierno de Hugo Chávez que decretó la Internet como un lujo que hay que recortar en tiempo de crisis. La guardaña de los recortes presupuestarios empezó con las universidades, pero no se sabe cuál será su alcance. Ahora hay una campaña en la Twittófera venezolana bajo el hasgtag de #internetlujo para revertir esa situación. Dios quiera que lo online pasé a lo ofline.

2 comentarios:

Balam dijo...

Hola. Desde hace tiempo veo tu blog y tus post. Me parece bastante serio, ameno y singular. Además con mucho sentido profesional y social.
Te leo.
Bueno adios Miami y bienvenida a Sn. Fco.
Yo ya deje temporalmente la frontera y ando en el DF
Abrazos

Matías dijo...

Muy interesante tu iniciativa. Te deseo mucha suerte.

Y también, felicitaciones por tu blog.

Saludos