martes, agosto 14, 2007

Un domingo cualquiera en la ciudad de San Francisco


Golden Gates
Originally uploaded by Diana Arzumanyants



Migración de Escrúpulos XXXVII

Hemos alquilado un carro -un Minicord- para recorrer las cinco millas que van de un extremo a otro de la ciudad. Es de verdad pequeña, pero la ilusión de conmensurabilidad se esconden entre loma y loma, al otro lado de la montaña. Bolsones étnicos que se protegen por la flojera del "otro" a subir la montaña a pie. ¿Por qué dejar el barrio latino (Mission) para ir al barrio polaco si al final vamos a encontrar lo mismo, sólo que más lejos? La mente juega sucio a veces, nos mantiene físicamente atrapados en nuestro mundo confortable mientras la mente divaga más lejos, en otro país quizás.

Debo pagar la cuenta de Skype. He abusado de las llamadas a celulares a Venezuela con la excusa de compartir el luto con otros que sí han sido afectados por las recientes ausencias. Isa y Franco ya NO están en Venezuela, simplemente no están. Los que se quedaron comparten sus lágrimas. Yo tengo solo emails, llamadas y una página en blanco para construir el futuro... de cero, otra vez.

¡San Francisco luce tan hermosa desde el Golden Gates!
Me recuerda a Puerto la Cruz, pero bien hecha... de esperanzas.



(Foto de Diana Arzumanyants en Flickr)

1 comentario:

La tierra del cacao dijo...

Con las últimas cinco palabras los resumiste todo.
¿Qué te puedo decir? Sé que algún día será verano de 2007, calendario en la basura... ayer, pero mientras no deja de doler.