Mostrando las entradas con la etiqueta Estados Unidos. Mostrar todas las entradas
Mostrando las entradas con la etiqueta Estados Unidos. Mostrar todas las entradas

domingo, septiembre 14, 2008

La rabieta americana III (video)



Es la continuación del otro video "La Rabieta Americana II", que a su vez es precedido por el artículo "La Rabieta Americana I". Espero que lo disfruten y me perdonen las inflexiones en la voz. Lo siento, no soy locutora. Esto tan solo es un experimento.

sábado, septiembre 13, 2008

La rabieta americana II (video)



VEAN el video para sepan de qué anda el editorial :)



(Les prometo la próxima parte del video en otro post)

P.D.: Por favor, sean indulgentes conmigo, es la primera vez que me pongo frente a la cámara a hacer este tipo de cosas. Igual les prometo que la próxima va a tener mejor iluminación.

viernes, agosto 22, 2008

La rabieta americana I

Migración de escrúpulos XLIX




Confieso que tengo un caracter de mierda, a veces. Trago, trago y trago para luego explotar como un volcán, llenando de desconcierto a todos los que me rodean. En mi segundo trabajo en periodismo para Internet, cuando tenía como 21 años, me pusieron una supervisora apenas tres años mayor que yo en un proyecto para el cual había trabajado como por 6 meses. La chica no era un caramelo y de alguna manera necesitaba reafirmar su autoridad sobre mi para retener el trabajo. Era algo natural, pura sobrevivencia profesional, nada personal.



Pero yo lo tomé como una ofensa, desde la óptica de mi inmadurez.. ¿Cómo era posible que una recién llegada se apoderara de mi trabajo?, pensé. Y de esa manera se inició la seguidilla "tragar, quejarse, provocar y explotar" que me llevó de nuevo a ser una desempleada.



Han pasado muchos años desde aquel episodio y ahora soy yo la recién llegada. La que pretende, con un background profesional muy diferente al impartido en las universidades americanas, conseguir un puesto como editora de una revista anglosajona. La que se muestra renuente a trabajar en un diario hispano local para apenas ganar $50 por artículo. La que se quedó atrapada en el medio...



Y estuvo a punto de explotar como un volcán, casi.


San Francisco, Aug 9, 2008



(Pero eso es otra historia que les contaré después, en la próxima entrega)


domingo, julio 20, 2008

La lengua: el contrato roto

Si el inglés es parte del contrato social que Estados Unidos exige a los immigrantes, ¿dónde quedan aquellos que quieren preservar su idioma original, como el español?

Por Ytaelena López

(Artículo publicado para el Maynard Institute)

La lengua no es sólo una concatenación de palabras que usamos día a día: es un contrato social. Nos reconocemos los unos a los otros como parte de una cultura a través de la lengua que hablamos, que en Estados Unidos es el inglés. ¿Pero qué pasa con personas como yo, que viven en EEUU pero escriben (y hablan) en Español?

"Sólo hay lugar para un idioma en este país, y ese es el idioma inglés", dijo el presidente estadounidense Theodore Roosevelt en el año 1914 al referirse al dominio de la lengua como la forma más eficiente que tiene el inmigrante para asimilarse culturalmente en Estados Unidos.

Sin embargo en mi casa materna en Miami aún se habla español para hacerles la vida más fácil a algunos de sus miembros que llegaron a este país cuando casi pisaban los 50 años. Son ciudadanos estadounidenses que ejercen su derecho al voto, pagan impuestos y leen la prensa local... en español.

Son 45 millones de hispanos en los Estados Unidos, es decir, más del 15% de la población total del país, según el US Census. En algunos estados como Texas, Nuevo México o California se habla español en el 30 por ciento de las casas. En Puerto Rico es más del 95 por ciento de la población.

El contrato social que delimita el sentido de pertenencia a un lugar -al menos en forma implícita- se rompe. Queda entonces dos alternativas: negociar de nuevo el contrato social y atarlo a unos valores cívicos, más que una lengua, o excluir a ese segmento de la población con la excusa de que son una amenaza a la identidad nacional (Samuel Huntington ) o peor aún, una 'plaga demográfica' que demanda medidas extremas. (John Tanton)

Y mientras en la Unión Europea le enseñan a los niños al menos 3 idiomas obligatorios, aquí los defensores del "Only English" (que se cambió el nombre a U.S. English después de la verguenza que les hizo pasar Tanton) se han propuesto defender al 80 por ciento de la población de ese otro 20 por ciento bilingue restante. Para ello recogen firmas en Nashville con el propósito de pasar una ley que prohíba hablar cualquier otro idioma en instancias públicas como alcaldías y escuelas. ¿Porqué no mejoran la calidad de la enseñanza en estos estados en vez de fomentar la intolerancia? Si las autoridades locales hicieran bien su trabajo y dejaran de hacer tanta política, se evitarían verguenzas como ésta.

Para mí no es sorpresa que la gente de los congresos (tecnología, periodismo, relaciones internacionales, da lo mismo) en los cuáles suelo participar me pregunten de dónde soy. Mi acento, aún muy fuerte, me delata. La sorpresa aumenta cuando les digo que voy a escribir el artículo en tiempo real en español para los latinos que usan Internet en Estados Unidos. No les cabe en la cabeza que ese tipo de información, muy común en los medios angloamericanos, vaya a ser divulgada en español dentro de las fronteras de EU. Otro gallo cantaría si escribiera sobre inmigración, desplazamientos urbanos o cualquier otro tópico similar.

Entre las preguntas que me has hecho están:
- ¿Cómo pudistes entrar al evento?
- ¿Para que necesitan a una persona que escriba en español si se trata de un evento estadounidense?
- ¿Cómo puedes trabajar aquí si eres extranjera?
- ¿Cuándo te regresas a tu país?

[Pictures about Xenofobia
http://www.flickr.com/photos/daquellamanera/511284811/sizes/l/)
Esta foto pertenece a Daquella Manera y está bajo licencia de Creative Commons

Es una situación muy incómoda que me obliga a pensar cada palabra. La lengua es la herramienta del periodista y el cómo la use determinará como será juzgado por sus pares. En el inglés el peso del significado es tan alto que obliga al hablante a ser muy cauto con las palabras. En el español la importacia del momento es delimitada por una abundacia de significantes. Es decir, que "it's no nice" puede convertirse en "una gran metida de pata" por culpa de una mala traducción.

Con el estudio y la práctica cada día gano más confianza, pero el "what?" se esconde como agria advertencia cuando menos me lo espero. Ahora entiendo porqué muchos inmigrantes latinos privaron a sus hijos de un segundo idioma, el español, para ahorrarles el dolor de una humillación.


Si eso me pasa a mí, que tengo un posgrado en los Estados Unidos, ¿qué pasará con aquellos 14 millones de personas (o más) que no "saben hablar el inglés muy bien"? Eso sin contar con los inmigrantes ilegales, estimados en más de 12 millones según el Pew Hispanic Center. Un informe que la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE) publicó el año pasado afirma que "la población ilegal en Estados Unidos aumenta en 408.000 individuos por año, de los cuales más de la mitad proceden de México."

Me había acostumbrado a Miami donde -de cualquier manera- te entienden, por cuanto la mitad de sus habitantes no nacieron allí y hablan en su mayoría español. Es una ciudad donde la identidad se define por un proceso de libre albeldrío: tu escoges ser parte del lugar y pagas un precio por ello. Para algunos es más alto que otros, como los haitianos que llegaron al mismo tiempo que los cubanos y no tienen las mismas facilidades migratorias, pero como dice la canción de Bacilos: "todos encontramos una forma de vivir".

Allí me sorprendió el caso de los cubanos de segunda y tercera generación que son fieles al país donde nacieron sin abandonar sus raíces culturales. Su idioma natal es el inglés, pero tienen una vinculación afectiva con el español que trasciende el ámbito doméstico y se transforma en beneficio económico. Es decir, eliminaron las cláusulas del contrato cultural para incluirse, tal como ellos mismos se perciben. They are Americans y al mismo tiempo estadounidenses; se permitieron esa opción.

Todo está en abrir el abanico de opciones y enriquecer el debate, con la esperanza de llegar a una solución. Y nosotros, desde los medios de comunicación, podemos hacer mucho para propiciar la tolerancia. Así lo intentan en España con "Telenoticias sin Fronteras", un informativo hecho para inmigrantes con periodistas -también inmigrantes- que reflejan la nueva diversidad lingüística de la Península Ibérica. Allí, entre colegas provenientes de Marruecos, Costa de Marfil y China se encuentra Armando Vargas, un compatriota venezolano que ha sabido asimilarse exitosamente al nuevo país sin perder sus raíces latinas. ¿Porqué no hacer algo parecido aquí en Estados Unidos?

Al menos vale la pena intentarlo.


(Puedes leer el artículo y encontrar los links, más un video, en http://www.mije.org/guests/la_lengua)


lunes, julio 07, 2008

Cuando las tetas se convierten en tu carta de presentación

Migración de escrúpulos XLVI

En respuesta a Naky y a Martha Beatriz:

Ella (porque puede ser cualquiera) se puso las tetas cuando tenía 22 años. Se las regalaron para que "hiciera feliz" a su primer marido, porque "con esos huevitos fritos no vas a llegar a ningún lado", le dijeron.

Como a caballo regalado no se le mira el colmillo, aceptó la oferta. Dice que no se arrepiente.

Sí, se le podrá reprochar la falta de madurez en aquel momento, pero usteden saben el nivel de presión estética que viven las venezolanas. En aquel momento ella pesaba 58 kilos y medía 1,8 metros y aún así se sentía gorda cuando caminaba por las pasarelas.

El problema con las siliconas es que se convierte en tu carta de presentación. El trabajo como periodista, abogada, activista social o cualquier otra vaina de corte intelectual que ella haga queda en segundo plano. Ahora está buena.

Dejas de ser sujeto para ser objeto.

Al menos así lo sentencia el Tribunal de la Estética Machista, secundado por la estética balurda de un concurso de belleza exitoso.

Eso significa que de ahora en adelante a ellano la van a escuchar, LE VAN A VER LAS TETAS.

Pare ella eso significó un gran problema, por cuanto en aquel momento ella estaba trabajando muy duro para convertirme en periodista de impresos. Las siliconas le ganaron miradas reprobatorias en la escuela de Ciencias Políticas, donde estudiaba la segunda licenciatura. Eso sin contar las bromas machistas morbosas de sus profesores y compañeros de trabajo. Primero le miraban a ver si traía hilo dental o adivinar de qué color era el sostén, luego seguían con el trabajo académico.

Luego se vino a Estados Unidos, donde a pocos le interesan esas pendejadas. Cuando la volví a ver, había ganado unas cuantas libritas, dejó de usar tanto maquillaje y volvíó a usar su ropa multicolor. Algunos viejos amigos le reprochan haber perdido su figura de Miss (esqueleto con tetas), pero ella afirma sentirse bien consigo misma.

Lo que hace vuelve a ser parte de lo que la define. No ha sido fácil, porque sus colegas ven con suspicacia esos 400cc que carga encima. Me cuenta que ha tenido que trabajar el doble para demostrar que tiene algo en la cabeza y comer mierda, especialmente de las mujeres acá que reprueban su "vanidad típica de las venezolanas". Ella asegura que se siente en paz con lo que es y lo que tiene.

"Y es justo ahora cuando disfruto más de esos plásticos que son una parte de mi. Mis tetas que NO se dejan pullar para tomar una biopsia (que gracias a Dios salió negativa). Mis globos virolos que quieren escapar de mí en diferentes direcciones. Mis tetas que NO envejecen, como un tatuaje de mi propia juventud, un recuerdo más de lo que fui", me confesó.

Yo la miro, y pienso en la frase de Rocío, de Almodovar: "Uno es más auténtico mientras más se acerca a lo que siempre quisiste ser".


Ella
Zemanta Pixie

miércoles, junio 25, 2008

Sopa de letras... ¿No importa el idioma?

Don Quixote and his sidekick Sancho Panza, by Gustave Doré: their character contrasts are made manifest not only by their behavior, but their physical appearance.Image via WikipediaMigración de Escrúpulos XLIV

¿Qué carajo hago en esta vaina?

A veces siento que estudié la carrera correcta en el idioma equivocado, pero ¿qué carajo iba a saber yo que me iba a mudar a los Estados Unidos donde mi lengua es "una amenaza a la identidad nacional" como una vez escuché mientras echaba espuma por la boca? Mi querido Cervantes, no sabes cuanto extraño tus "desguisados" y otras cosas "de las cuales no me quiero acordar".

Otras veces pienso que estudié la carrera correcta, pero la desarrollé en forma errada. Hubiera podido continuar como modelo de pasarela, luego pasar a concursar en el Miss Venezuela y luego a Venevisión para convertirme en reportera del tiempo (porque me falta chispa para ser animadora de lotería). Como corolario a esta extraordinaria carrera (que toda madre venezolana sueña para su hija) hubiera podido acompañar a Kiko como su "hija mongólica" en su programa, en vez de Carla Angola, o hubiera podido ser la Patricia Poleo "superstar" de los chismes, perdón, periodismo. Juro que lo intenté: me operé las tetas y otras cosas más. Sin embargo, me faltó lo más importante: una cirugía plástica de cerebro.

Pero tampoco lo de escritor me resolvió mucho. Tengo un montón de años escribiendo y muchos reconocimientos, pero aún no le veo el queso a la tostada. Después de tanta "comedera de mierda" (donde tengo la mitad de la culpa), sospecho que soy víctima de una soberbia asquerosa que me hace creer que soy escritora. Quizás no se trata de falta de inteligencia sino de exceso de banalidad. Quizás no soy tan buena como pensé, pero no puedo parar de escribir, no puedo.

La rabia mueve mi pluma y últimamente encuentro muchas excusas para incendiar la casa.

Probáblemente me faltaron bolas para hacer lo único que me da alegría sin desangrarme emocionalmente: pintar. Pero el miedo al fracaso económico y la facilidad me detuvo en un día de de 24 horas (a lo James Joice) que me tomó leer 10 años. Minutos de letras sin color y con sabor a polvora.

Ahora estoy aquí, encindida entre lo online y lo of line. Una ciberactivista social sin cara o una excentrica artista de olfato comercial. Pocos entienden mis andanzas de Sancho Panza, más allá de lo online donde no tengo que traslucir en mi habla mis miedos. Muchos se conectan con los ojos que dibujo porque pueden ser los tuyos reflejados en el espejo de mi arte, sin importar el discurso.

Grecia (detalle)


Zemanta Pixie

martes, mayo 13, 2008

Puente Project, el sol en el rostro

Los adolescentes son el grupo más exigente del mundo; su honestidad brutal es capaz de desnudar todos tus argumentos y dejarte en pelotas frente al caldazo. Así lo pude comprobar este fin de semana, cuando hice una disertación sobre lo que significa el oficio del periodista, sus gratificaciones y sus retos.

- ¿Cómo supistes que querías ser periodista?
- ¿Es necesario estudiar una carrera universitaria para convertirte en periodista?
- ¿Es una profesión donde se gana dinero?
- ¿Cómo influye tu condición de latina en el ejercicio del periodismo?

Muchas preguntas más fueron hechas; algunas con un escepticismo no común en unos niños de apenas 14-15 años. Pero son chicos que viven en condiciones de vida bastante agresivas para su desarrollo, en barrios donde la preocupación primordial es llegar sanos y salvos a casa. Pero esos niños son el futuro, la generación que se va a graduar en el 2011 y nos va a hacer sentir orgullosos. De ellos depende que el español se mantega vivo como lengua en los Estados Unidos, que el racismo contra los latinos pase a segundo plano, que florezca el sentido de pertenencia a esta tierra de promesas (y desencantos).
El niño latino
Yo miraba a mi amiga Kara Andrade, extraordinaria periodista multimedia, y podía ver el futuro de estos muchachos. Sus padres llevaron el sol en sus espaldas, ahora ellos lo llevan en sus rostros. Y me sentí orgullosa.

Gracias a Miesha Clipper por haberme invitado a participar en las charlas de Puente Project ese domingo en la universidad de Berkeley.

:)

(El dibujo lo hice en un momento de descanso durante la conferencia)

viernes, agosto 04, 2006

El microbio

Migración de Escrúpulos XV

Tengo que admitirlo antes de seguir publicando mis artículos: ME GUSTA LOS ESTADOS UNIDOS, E INCLUSO LO ESTOY EMPEZANDO A AMAR, a pesar de ciertas discrepancias que hay entre la forma como ellos mismos se perciben y como en realidad son... en individualidades.


Si, hay problemas, pero al menos el sistema se alimenta de la idea de que puede ser perfectible...

El miedo a no serlo es lo que jode. Y entonces empiezan los problemas para los demás, justo cuando EEUU desea ser Superman a cualquier costo, sin pensar que el mundo lo tienen en su estómago.

Pero aún así denota un rasgo de caracter admirable como colectivo... la generosidad.

Sin contar con la libertad, así haya el peligro de equivocarte y multiples ojos mirándote... pero si crees en la libertad debes seguir adelante... por este y todos los pueblos.

Aunque sientas esos ojos mirando hasta el último post que escribes.

QUE GRAN PAIS

Ahora, dicho esto, vuelvo a mi incómodo periodismo investigativo de siempre.

Dios me proteja de la poderosa nueva Roma a la cual admiro.

lunes, mayo 22, 2006

Exit-O, la nueva reforma


Migracion de escrupulos X

Desde que comenzaron las discusiones sobre la reforma migratoria, recibo un trato diferente por parte del americano promedio. O quizás sea el verano... O quizás esa fea palabra que empieza por R.

Lo cierto es que aún se nota en mi inglés que soy inmigrante. Sea porque tartamudeo o tengo un limitado vocabulario, es obvio que aprendí inglés hace unos años. Por tal razón me solían confundir con una inmigrante de Europa del Este, Rusia o Grecia mientras no abriera la boca. Hasta que empezó el verano.

El sol ha revelado mi latinidad en un bronceado oliva que me acerca cada vez más a mis amigos mexicanos o nicaraguenses. Un color así en una persona de 1,80 mt (5,11 pies) desconcierta a la gente, que no deja de mirarme. Y si contesto el celular con mi indiscreto canto venezolano lleno de "cheveres, chamas, chimbos", entonces se les quita la verguenza...

Se me acercan impidiéndome que me monte en el carro o en el ascensor cuando estoy generalmente sola. Lo hacen con la auutoridad de quién se creen los dueños del patio, como generalmente lo son. Lo hacen con la curiosidad distanciada de quién observa un animal exótico y peligroso.

Son cuatro preguntas en este orden:

1- ¿De dónde eres?
Hasta allí todo bien. Pueden ser que intenten sacarme conversación o simplemente ser amables. Así que contesto de buena gana. "Soy de Venezuela".

2- ¿Cuánto tiempo tienes acá?
Me imagino piensan soy turista. Pues no. Lo siento. Voy a tres años viviendo acá.

3- ¿Y qué haces acá?
La extrañada soy yo, porque ese es mi problema y NO el de mi interlocutor. Si me diera verguenza lo que hago, ¿porqué tendría que contestar? Gracias a Dios no es así. "Estudio y trabajo".

Vuelven a la carga...

4- ¿Trabajas? / ¿Estudias? ¿(Acaso) te piensas quedar acá?
Me miran a los ojos verificando si miento y me bloquean el paso, esperando a que conteste. Se hace un silencio sellado al vacío hasta que me atreva a contestarle a sus grises ojos (generalmente quienes preguntan tienen los ojos claros, excepto en una ocasión). Este acoso velado desata mi ira... "No lo sé, como me ofrecieron una beca para un doctorado en Europa cuando termine el Master, aún no decido", exagero. "Puede que sí".

Luego de esa respuesta respiran aliviados, afirmando algo incoherente y dejándome ir. Parece que después de chequear a la latina, han descubierto que todo está en orden, que "merezco" el Ok.

Desde que comenzaron las deliberaciones en el Senado sobre criminalizar a los indocumentados, todos los WASP o "americano decente de verdad" se creen con derecho de ser policías fronterizos o minuteman. Y el WASP ahora no tiene color de piel mientras sean dueños de nacimiento de las 50 estrellas (son muchas más si incluimos a los países de Latinoamérica).

Pero a mí también me gusta este país. Así que o nos arreglamos todos o nos caemos a mordiscos.

Si me vuelven a preguntar por quinta vez, quizás mienta diciendo que soy centroamericana (nada personal) y trabajo como mesonera con un social security que compré desde que entré a EEUU por la frontera ayudada por un coyote... ¿Será que son capaces de llamar a "la migra?

jueves, febrero 09, 2006

DEL FINGIMIENTO Y OTRAS FORMAS DE SUPERVIVENCIA




Migración de escrúpulos I




AUTOR: Ytaelena López

A EC la conocí como colega en Caracas hace siete años, cuando yo era una reportera y ella la jefa de información más joven de la radio. A EC* le gustaba meterse en problemas –como destapar casos de tráfico de drogas dentro de las Fuerzas Armadas de mi país- y por tal razón fue víctima de unos cuantos atentados fallidos.
Así que cuando me encontré a EC en Miami, no fue una sorpresa.
Lo que me dejó estupefacta fueron los relatos de su participación en el ‘Show de Cristina’. Junto con una amiga, se hizo pasar como lesbiana-drogadicta-amante de-las-orgías ante una audiencia contabilizada en millones, después de haber dado conferencias de ética ante estudiantes de periodismo. Todo por unos ¿$100?, ¿$200?, ¿$300?; la verdad ya ni me acuerdo de la cantidad.
“Pero tu tienes todo para pedir asilo, e incluso visa por talento especial”, afirmé en aquella ocasión, oronda. El caso es que EC dejó vencer su permiso de entrada a los Estados Unidos –por no tener dinero para pagar a un abogado de inmigración- y había dejado que pasara un año sin pedir el asilo. Ese es el tiempo límite para poder hacerlo sin problemas.
Sin embargo, no todo estaba perdido para ella. Dios –o su viveza criolla- vino en su auxilio y cambió su escoba de mucama (oficio que había desempeñado desde que llegó a Miami) por una libreta de periodista, una vez más. Su retorno al seno de la Iglesia Católica le permitió gestionar su asilo bajo un argumento distinto a la violación de sus derechos humanos, la fe (aunque sea fingida). “¿Y sabes que fue lo mejor? Que pagué una miseria para hacerlo”, remató EC. ¡Alabado sea el señor!
De “casos de familia” a funcionaria del INS

KG era otra de las tantas miles de inmigrantes que habita en el Sur de la Florida. Una más. El detalle no es si ha logrado el sueño americano, el detalle es cómo. ¿El fin justifica los medios? “Uno tiene que ver la manera cómo sobrevive acá en esta vaina, no es fácil”, argumentó KG mientras celebraba la llegada de su residencia.
KG se sorprende de sí misma de todo lo que ha logrado en los EEUU en tan poco tiempo, considerando la manera cómo llegó. Incluso hasta se ríe cuando relata como pudo regresar después de que se le venció la visa al haberse quedado más tiempo del debido. “A mi esposo y a mí nos invitaron a participar en ‘Casos de Familia’, y nos mandaron el pasaje y todo”, relató. Ella no sabe si fue suerte o algo parecido, pero el hecho es que el oficial de Inmigración del aeropuerto no se fijó en las fechas, y ella pudo volver a entrar sin problemas, esta vez para nunca más salir.
“ Imagínate, yo le gritaba a mi esposo que era un perro, que me pegaba, que se metía drogas, y él me respondía que yo era una p... casi nos agarramos de las greñas”. Por supuesto, todo era mentira, al igual que el matrimonio que ambos contrajeron con ciudadanos americanos, después de pagar bastante dinero. Lo que es de verdad es el trabajo de oficial que KG tiene en el aeropuerto. ¿Quién lo diría?
KG es la evidencia incómoda de que ningún ‘sistema’ es infalible, ni siquiera el de los Estados Unidos. Y entre los resquicios de las leyes que rigen el coloso del norte habitan cientos de miles de inmigrantes ilegales que trabajan, pagan impuestos, tienen hijos, pero tienen estatus migratorio ‘dudoso’.
Por ejemplo, según el informe elaborado por la Comisionada Dana Badgerow para el gobernador de Minnesota Tim Pawlenty, en ese estado “existen aproximadamente 8,000 trabajadores ilegales que presentan sus planillas de impuestos -utilizando su número ITIN - para aumentar los ingresos del estado. Como no presentan sus planillas de declaración, las devoluciones como excedente de pago son almacenadas por el gobierno federal y estatal y acaban como retenciones no pagadas. A pesar de esto, existen algunas personas que argumentan que el monto de estos fondos es una cifra significativa, aún cuando la cantidad exacta, atribuible a los inmigrantes ilegales es desconocida” . El director del Seguro Social, Stephen Coss, ha asomado incluso la cifra de entre $6.5 y $7 billones anuales.

Sueños en balsas

Más allá de nuestra belleza (aunque suene pedante), hay algo que nos distingue a nosotras, las mujeres venezolanas: sabemos sobrevivir, aún en el medio más inhóspito.
Creo que lo mismo pasa en la mayoría de los países de Latinoamérica, donde la mujer carga sobre sus hombros el peso de sacar adelante a su familia. La mayoría de las veces lo hacen sin el apoyo de su pareja. Casi siempre bajo la mirada ausente del Estado.
A veces nos vemos obligadas a hacer cosas que no nos gusta hacer, como emigrar a los Estados Unidos o Europa sin tener las condiciones idóneas para hacerlo. En el caso de Venezuela, al principio los motivos fueron económicos y luego se convirtieron en políticos. ¿Será por eso que nos llaman ‘cubanos con petróleo’ o ‘balseros del aire’?
Zemanta Pixie